El aleph de la calle Garay


En un rincón del sótano hay un mundo,
un pequeño prodigio incalculable:
la esfera de un fulgor intolerable
revela el universo en un segundo.

Aquel círculo ínfimo ha abarcado
el mar, la tarde, el alba y el ocaso;
los libros que tus manos no han tocado,
tus cartas, tu cuerpo, y mi fracaso.

Sin esperanza alguna y harto triste,
me fui quedando solo y arrumbado.
El misterioso aleph ya no existe,
la casa y yo nos hemos derrumbado.

aleph
Basado en el cuento "El aleph", de Jorge Luis Borges.

Entre axolotes

Condenado al sufrimiento
entre seres insensibles,
el dolor hizo posible
un oscuro encantamiento.

Su quietud tras los cristales
me abrumaba. Les temía.
No eran simples animales,
algo de humano escondían.

Capturado en el acuario,
el tiempo resulta ajeno,
el mundo no es un calvario
y el dolor se siente menos.

Basado en el cuento "Axolotl", de Julio Cortázar.











El sombrero

—El sombrero está embrujado —declaró el anticuario.

Los muertos se acumulan. La policía, a falta de pruebas y buen salario, abandona el escepticismo.

Quizá el hechizo se cumple y quien se prueba ese sombrero muere. Quizá el sombrero oculte otra maldición y nos obligue a dejar a otro asesino impune.

Escrito para 50 palabras.

El divorcio de Narciso

El reflejo de Narciso estaba harto: "Siempre lo mismo. No me busques más ni en el agua ni en ninguna otra parte; quiero el divorcio".

Narciso, abandonado por su reflejo, se convirtió en vampiro.

Su reflejo, liberado y más vanidoso y depravado que nunca, se dispersó por toda la humanidad.

Escrito para 50 palabras.

Lungio a Julio

Como no se me ocupido un tusco, falondí un puentio lungiando a Julio y se lo espaché a Álex. Él me dijo:

—Esta bayerta es más una divaxión que un puentio.

Intenté alcicualarlo, pero fue en vano. Nunca más logré falondir un puentiocordio y menos hacer un lungio a Julio.

Escrito para 50 palabras.
Basado en el cuento "Inmiscusión terrupta", de Julio Cortázar.

Juegos

Jorge, Adolfo y Silvina escribían y luego intercambiaban párrafos. Así empezaba el cadáver exquisito.

Adolfo envidiaba las ideas de Jorge. Jorge envidiaba a Adolfo porque Silvina era su enamorada.

Una noche, Silvina invitó a cenar a Jorge. Adolfo llegó más tarde. Silvina sirvió la comida. Así terminaba el cadáver. Exquisito.

Escrito para 50 palabras